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viernes, 23 de noviembre de 2012

Tanguito

Tanguito





Tanguito se volvió una figura de popularidad masiva 21 años después de su muerte, acontecida en el otoño de 1972. Pero lo que llegó de su historia y su leyenda, gracias al film Tango Feroz, megaéxito en la Argentina y en varios países hispanoparlantes en 1993, fueron apenas retazos de su vida agitada, turbulenta, algunas veces hermosa pero también triste y terriblemente dramática.

La vida del verdadero Tanguito, la del negrito José Alberto Iglesias de Caseros, no fue nada fácil. Y de ese duro paso de apenas 26 años y unos meses por Buenos Aires, quedó el mito que sobrevivió al paso del tiempo. Pero por qué se instaló tan firmemente su figura en el inconsciente colectivo de una ciudad, mucho antes de que Marcelo Piñeyro reparara en su figura, es un misterio que seguramente nunca se podrá develar. Lo que sí puede hacerse, en todo caso, es una recorrida por su vida para hacer un intento de desentrañar qué misterios se conjugaron para crear una leyenda como pocas otras tiene el rock argentino.

En esta instancia aparecen datos por lo menos llamativos. Por ejemplo, que los hechos más trascendentes de su vida artística, que fueron finalmente los que lo hicieron perdurar, acontecieron en un lapso de menos de un año y medio. De diciembre de 1966 a abril de 1968 soplaron vientos a favor para su figura de morocho suburbial: en ese tiempo participó de un espectáculo en cierta forma antológico junto a varios de sus amigos músicos de La Cueva, compuso "La Balsa" con Litto Nebbia, vio cómo ese tema fue grabado y poco después se convirtió en un éxito de proporciones, ganó un buen dinero como autor, tuvo un papel protagónico en la irrupción en la ciudad de los hippies, actuó en la televisión, y consiguió grabar como solista y con producción por única vez en su vida. Todo, en sólo 15 meses. Entonces está claro que la gran incógnita de esta historia es cómo quedó tanto de tan poco.


Todo el día me pregunto

José Alberto Iglesias nació el 16 de setiembre de 1945 en San Martín, hijo de José Iglesias, vendedor ambulante de artículos de mercería en las ferias de Caseros y Santos Lugares, y Juana Correa, empleada doméstica y ama de casa. Tuvo una sola hermana, Carmen, cinco años menor que él.

En la escuela no le fue bien. Terminó a duras penas el primario, desertó temprano del secundario y su intento de estudiar jardinería en la escuela del Jardín Botánico quedó en eso, en intento. Pero lo suyo no eran los libros sino la guitarra, el divague y el canto rolling stone, de canto rodado.

La oportunidad le llegó en 1963, cuando consiguió convertirse en el grupo Los Dukers de Mataderos, que por entonces ya habían conseguido grabar en el sello Music Hall. Por entonces, sus amigos del barrio habían empezado a llamarlo Tanguito porque bailaba muy bien el rock'n'roll y le decían, en broma, "bailate algo, Tanguito".

En medio de una intensa actividad con actuaciones en clubes de barrio, en las que llegó a compartir programaciones con Sandro y Los de Fuego, los Pick Ups y los Bobby Cats -conjunto en el que cantaba Giuliano Canterini (Billy Bond)- entre varios más, Tanguito debutó discográficamente como voz líder de Los Dukes en la primavera de 1963, con 18 años, grabando un tema de Palito Ortega y Dino Ramos, Decí por qué no querés, y uno propio (aunque firmado por todo el grupo), Mi pancha. A fines de enero de 1964, apareció el segundo y último simple grabado por Tanguito con Los Dukes. El disquito incluyó Carnaval carnaval de Ball y Roger, en versión en español de Santos Lipesker, y Maquillada de Freddie Cora.

Promediando el otoño de ese año, Tanguito se entusiasmó con una posibilidad de hacer una grabación como solista, a partir de un contacto que un nuevo amigo suyo, Horacio Martínez, había logrado en el sello RCA Víctor. Entonces renunció a Los Dukes. Pero no llegó a grabar en ese momento en RCA con el nombre artístico que ya había escogido, Ramsés VII. Lo que sí consiguió, por su amistad con Martinez, fue llegar a un lugar en el comenzaba a cocinarse la música que después se llamaría rock nacional: La Cueva de Pueyrredón.



La Cueva

Originalmente llamado La Cueva de Pasarotus -antes habia sido un cabaret, conocido como Jamaica por un tiempo y luego como El Caimán-, el sótano de Pueyrredón 1723 casi Juncal albergaba en el invierno de 1964 a un buen número de músicos de jazz que empezaba a mezclarse con jóvenes de menor edad que traían otra música en sus oídos, el rock'n'roll.

Desde ese momento y hasta el cierre del local, en 1967, Tanguito compartió muchas noches con personajes como Moris, Javier Martínez, Alejandro Medina, Pipo Lernoud, Sandro, Billy Bond, Litto Nebbia, Miguel Abuelo, Horacio Martínez, Charly Camino, Carlos Mellino. En rigor, La Cueva pasó por distintas etapas. En la última, el grupo fijo que amenizaba el lugar era uno liderado por los rosarinos Litto Nebbia y Ciro Fogliatta, que luego se dio a conocer como Los Gatos.

Los días 7, 12 y 14 de diciembre de 1966, algunos músicos que frecuentaban La Cueva como Moris, Tanguito y Los Seasons (grupo del que formaban parte Alejandro Medina y Carlos Mellino), se unieron a otros como Bob Vincent y Susana, ante la iniciativa del periodista y poeta Miguel Grinberg, para celebrar una serie de conciertos titulados Aquí, allá y en todas partes, que tuvieron lugar en el Teatro de La Fábula de Agüero 444. En ese espectáculo, Tanguito cantaba, en un inglés sanateado, dos temas ya clásicos del primer rock'n'roll, Tutti frutti de Little Richard, y Perro feroz de Leiber y Stoller, ambos popularizados por Elvis Presley. Grinberg recuerda que Tanguito participó de esta experiencia con interés y responsabilidad, concurriendo a todos los ensayos.

Aquí podría ubicarse el comienzo de la más feliz etapa de su vida relacionada con la música. Poco después de estos conciertos, en una de las innumerables noches de naufragio del grupo de amigos de La Cueva que terminaban inevitablemente en el bar La Perla de Once, ubicado en Jujuy y Rivadavia, frente a la plaza Miserere, Tanguito comenzó la composición de "La Balsa", tarea que completó Litto Nebbia.


La balsa

El 19 de junio de 1967, Los Gatos grabaron "La Balsa" en una sesión tomada en carácter de prueba por el sello RCA. Anteriormente, el grupo había rendido un primer examen el 27 de abril, con el tema Ayer nomás de Moris y Pipo Lernoud (con letra modificada por Nebbia). El 3 de julio, el sello Vik, subsidiario de RCA, publicó el primer simple de Los Gatos con "La Balsa" y Ayer nomás. Veinte días después se cerró La Cueva, que venía siendo víctima de un despiadado acoso policial, con allanamientos cotidianos.

El 21 de setiembre, por iniciativa de Pipo Lernoud, se concretó la presentación formal de los hippies de Buenos Aires, en una reunión celebrada en Plaza San Martín. En rigor, se trató de un intento de oficializar de alguna forma la existencia de los pelos largos, para detener la persecución de que ya eran objeto los jóvenes que lo usaban. Esa tarde, Tanguito cantó en el centro de una ronda. Interesados por la colorida novedad, algunos medios periodísticos se dieron por enterados de la existencia de los melenudos porteños. El programa Sábados Circulares que conducía Nicolás Mancera invitó a los hippies alestudio de Canal 13, y así Tanguito pudo cantar varios temas ante las cámaras. Entre ellos, La balsa.


La princesa dorada

El 18 de enero de 1968, en días en que "La Balsa" era la canción más difundida y vendida del verano, Tanguito grabó dos temas propios en los estudios RCA, acompañado por la orquesta de Horacio Malvicino. Esos registros -La princesa dorada, escrito en colaboración con Pipo Lernoud, y "El hombre restante", coautoría con Javier Martínez- fueron los únicos que realizó profesionalmente como solista. El 4 de abril fue editado el simple de Ramsés VII por el sello RCA Víctor con los dos temas que Tanguito había grabado en enero. Pero sin apoyo de difusión de la compañía, y sin interés visible de su responsable porque se conociese suficientemente, la edición tuvo poco vuelo y fue un fracaso comercial. En ese momento podría ubicarse el final de sus días buenos.


La caída

A mediados de 1968, Tanguito tomó contacto con las jeringas y las anfetaminas inyectables. Hasta ese momento sólo había probado pastillas para no dormir y ocasionalmente marihuana. A esa altura de su vida, había cambiado sus amistades. Si bien mantenía cierto contacto con sus viejos compañeros de La Cueva, sus relaciones más estrechas las mantenía con gente que había conocido en el divague en las plazas y en los bares.

Con los brazos perforados por tantos pinchazos, Tanguito grabó algunas canciones entre 1969 y 1970, en los estudios TNT donde Manal, Moris y Vox Dei, entre otros, estaban registrando sus primeros trabajos para el sello Mandioca conducido por Jorge Alvarez, Pedro Pujó, Rafael López Sánchez y Javier Arroyuelo. Tanguito era parte del staff artistíco de Mandioca en forma tácita. Esos registros fueron hechos sin mayor cuidado con el único acompañamiento de su guitarra acústica, al parecer como boceto para que se pusiera en marcha la producción de un álbum. Pero ese trabajo elaborado nunca se pudo hacer.

En verdad, Mandioca publicó una canción de aquellas grabadas en TNT por Tanguito, Natural, posiblemente la más lograda en cuanto a la interpretación, que fue incluida en el compilado Pidamos peras a Mandioca que salió a la venta a fines de la primavera de 1970. Este LP también presentaba temas como Elena de Manal, Muchacho de Moris, Niño de color cariño de Alma y Vida, Verdes prados de Billy Bond y Nunca sabrás de Pappo, entre otros.

Poco significó para Tanguito aquella inclusión en el disco. El vagabundeo y las detenciones fueron cada vez más continuos. La persecución policial fue despiadada con él, y por eso muchas veces sus huesos fueron a dar a la cárcel de Devoto, acusado de contravenir edictos Policiales como los de ebriedad, mendicidad y vagancia, y disturbios en la vía pública.

Después de una de esas numerosas detenciones, en febrero de 1971, llegó a ser presentado por la división Seguridad Personal de la Policia Federal como cabecilla de una banda de narcotraficantes. En aquellos días comenzó una serie de periódicas reclusiones en la Unidad Penitenciaria del Hospital Borda, donde por otro lado se había puesto en marcha un servicio de atención a drogadictos. Luego de un período de meses tras las rejas, en el que fue sometido a tratamientos con electroshocks y shocks insulínicos que prometían cortar de cuajo el síndrome de abstinencia a las anfetaminas, en mayo de 1972 fue trasladado a la Unidad 13 del mismo centro asistencial, destinada a la internación de enfermos mentales.

De aquel siniestro lugar, Tanguito se escapó una madrugada. Unas horas después, a las 10.50 de ese día, el 19 de mayo de 1972, murió bajo las ruedas del tren del Ferrocarril San Martín, pocas cuadras antes de la estación Palermo. Era el tren que podría haberlo llevado de regreso a su casa en Caseros City. Ningún diario publicó su muerte.

En 1973, el sello Talent conducido por Jorge Alvarez y que actuaba como heredero directo de Mandioca, lanzó a la calle el álbum Tango con las desprolijas grabaciones que había hecho Tanguito en TNT.

En el verano de 1993, junto a otros discos históricos del rock nacional como 30 minutos de vida de Moris, el doble Manal de Manal, Desatormentándonos de Pescado Rabioso y Películas de La Máquina de Hacer Pájaros, apareció Tango en compact disc. La tirada de dos mil emplares se agotó de inmediato.

En 1987, Marcelo Pineyro se interesó por la leyenda de Tanguito para la que sería su ópera prima, y luego de marchas y contramarchas, consiguió hacer su película. Se llamó Tango Feroz, fue estrenada en el invierno de 1993, y esa es ya una historia conocida.

"Yo soy Ramsés"

A fines de 2009, con 42 años de retraso, finalmente vio la luz una grabación del 20 de octubre de 1967 en el Estudio TNT. Bajo el nombre "Yo soy Ramsés", este disco incluye tres canciones totalmente inéditas y otros temas en versiones desconocidas.


José Alberto Iglesias, conocido con el seudónimo de Tanguito (San Martín, Provincia de Buenos Aires, 16 de septiembre de 1945 – Puente Pacífico, Ciudad de Buenos Aires, 19 de mayo de 1972), fue un cantautor de rock argentino considerado, junto a Moris, Miguel Abuelo, Charly García y los grupos fundacionales Los Gatos, Manal y Almendra, uno de los pioneros de este movimiento.
José Alberto Iglesias o Tanguito nació en Caseros, barrio suburbano ubicado al noroeste de la Ciudad de Buenos Aires, hijo del vendedor ambulante José Iglesias y Juana Correa, empleada de servicio doméstico. Tras abandonar el colegio secundario, cursó durante un breve periodo jardinería y paisajismo en la escuela del Jardín Botánico, pero a los quince años decidió dejar los estudios y dedicarse a la música.
A los 17 años, Iglesias actuaba en clubes de los barrios de Mataderos y Flores, interpretando canciones populares de rock and roll. En esa época, en esos locales se bailaba más que nada tango, pero él ganó fama como bailarín de rock (ver más abajo la relación de este hecho con su apodo). En 1963, como cantante de Los Dukes, hizo su debut discográfico con los temas "Decí por qué no querés", (de Palito Ortega y Dino Ramos) y "Mi Pancha", una composición suya, y en enero de 1964 apareció un nuevo sencillo del grupo: "Carnaval, carnaval" de Ball y Roger (en versión castellana con arreglos de Santos Lipesker) y "Maquillada" de Freddie Cora. Los Dukes llegaron a compartir escenario con Sandro y Los de Fuego, los Pick Ups y los Bobby Cats (cuyo cantante era Billy Bond). En otoño de ese mismo año, Horacio Martínez, mánager de Los Gatos, le propuso registrar un disco como solista para el sello RCA. Tanguito dejó a Los Dukes y comenzó a preparar material, pero el proyecto no se concretó.
El celebre bar-teatro La Cueva fue la cuna del rock argentino. Era un sótano ubicado en la Avenida Pueyrredón 1723 (esquina Juncal, Recoleta) que primero fue un cabaret llamado sucesivamente "Jamaica" y "El Caimán", y por último un club de jazz ("La Cueva de Pasarotus"). En el otoño de 1964 se lo reformo y rebautizó La Cueva. En poco tiempo se convirtió en un reducto de la bohemia porteña, donde tocaban músicos maduros de jazz y también se escuchaban las nuevas tendencias de artistas de rock más jóvenes.6 Allí se reunían estrellas consagradas como Sandro, con futuras figuras como Moris, Javier Martínez, Alejandro Medina, Billy Bond, Litto Nebbia, Miguel Abuelo, Ricardo Lew, Charly Camino, Carlos Mellino, Ciro Fogliatta y Pajarito Zaguri, además de Pipo Lernoud (poeta y más tarde fundador y director de la revista Expreso Imaginario) y Miguel Grinberg (poeta, escritor y periodista). Numerosas bandas se formaron en el ambiente generado por ese club: Nebbia y Fogliatta formaron Los Gatos y Mellino y Medina Los Seasons. A partir de 1966, Tanguito frecuento asiduamente La Cueva hasta su cierre definitivo.
Con la intención de difundir y promocionar al creciente movimiento rockero, del cual formaban parte varios artistas que actuaban en La Cueva, Miguel Grinberg produjo en el Teatro de la Fábula (Agüero 444, Almagro) De aquí, de allá y de todas partes, un ciclo de conciertos que se llevaron a cabo los días 7, 14 y 21 de diciembre de 1966, a las 21.00 horas. Iglesias estuvo entre los participantes, presentándose con el seudónimo de "Donovan el Protestón". Interpretó las canciones "Tutti Frutti" de Little Richard y una improvisación de "Perro Feroz" (en inglés: "Hound Dog") de Jerry Leiber and Mike Stoller, dos clásicos del repertorio de Elvis Presley. También estuvieron Moris, Bob Vincent, quién realizó interpretaciones de Bob Dylan, Morgan X (Miguel Grinberg) y The Seasons.
Durante la época en que funcionó La Cueva, un grupo de bohemios (entre ellos Tanguito) frecuentaban también el bar La Perla del Once (Jujuy y Avenida Rivadavia, Plaza Once). Pipo Lernoud recuerda esas reuniones:
"Se llegaba a La Perla al salir de La Cueva, caminando lo más derecho posible hacia la izquierda unas 20 cuadras. En ese lugar se armaba una cosa muy caliente. Todo el mundo traía su cuadernito, su libretita, sus papelitos donde tenía anotado algo: una canción o una frase que había leído. No era que nos sentábamos y nos quedábamos callados. Era todo el tiempo divague, conversar y mostrar lo que teníamos escrito".
Según relata Litto Nebbia, "La Balsa" fue compuesta durante una madrugada, cuando Tanguito se dirigió al baño de "La Perla del Once", le gustaba el sonido reverberante del ambiente además los mozos -camareros- no le prohibían tocar allí, allí comenzó a esbozar sus primeros versos y los acordes iniciales del tema.9 10 Algunos sostienen que Tanguito se inspiró en el bolero "La Barca".
"La Barca":
Hoy mi playa se viste de amargura
porque tu barca tiene que partir
a cruzar otros mares de locura
cuida que no naufrague en tu vivir...
"La Balsa":
Tengo que conseguir mucha madera
tengo que conseguir de donde pueda.
Y cuando mi balsa esté lista partiré hacia la locura
con mi balsa yo me iré a naufragar.
Más tarde, Litto Nebbia concluyó la canción, dotándola de un aire de bossa nova (la armonía del principio es similar a la de "Garota de Ipanema", de Antonio Carlos Jobim). A sus compañeros de Los Gatos les gusto el tema, y el 19 de junio de 1967 lo grabaron en los estudios de la discográfica RCA, con la cual tenían contrato. El lado B del sencillo fue "Ayer nomás", con letra de Nebbia y Lernoud y música de Moris. Este sencillo (primero de Los Gatos), se publicó el 3 de julio siguiente, vendiendo 250.000 copias en pocas semanas. Fue la única obra de Tanguito que le proporcionó importantes ganancias. Cuando cobró las primeras regalías, Tanguito compró pantalones, zapatos, botas, camisas, dos guitarras, muchos discos de vinilo y un combinado Ranser. En el libro "A un paso del cielo. Confesiones de un superviviente" su autor, el músico Daniel Irigoyen, cuenta que una de esas guitarras se la regaló a él, quien fue amigo de Tanguito en esa época de oro del Rock Nacional. Se trataba de dos guitarras acústicas REPISO, una original y otra imitación.
Poco después de la publicación del sencillo de Los Gatos, un juez ordenó la clausura de La Cueva, medida precedida de un persistente acoso que la policía mantuvo contra el local: se detenía a los menores presentes, se buscaban drogas y se labraban actas que llevaban a sus propietarios a los Tribunales. Los allanamientos desembocaron en el cierre definitivo del club. Eran tiempos de dictadura militar y de duro régimen represivo.
En la misma época, Pipo Lernoud y Mario Rabey organizaron para el Día de la Primavera (21 de septiembre), la primera reunión hippy en la Argentina, en la Plaza San Martín, ubicada en una de las zonas más céntricas y adineradas de Buenos Aires. Durante el encuentro, Tanguito cantó varios temas con su guitarra. Previamente se habían realizado ensayos en noviembre de 1966.
Aquel espectáculo, al que concurrieron cientos de adolescentes de pelo largo y prendas coloridas, llamó la atención de los medios periodísticos, y las cámaras de televisión registraron la actuación de Tanguito. Días después, el programa Sábados Circulares de Nicolás Mancera lo convocó para cantar en él. Tanguito interpretó algunas composiciones de su repertorio, entre ellas "La balsa". Ante la repercusión de esa presentación, otro periodista, Antonio Carrizo, concedió a Tanguito su primer y único contrato televisivo, para realizar algunas actuaciones en su programa Sábados Continuados.
Hubo una invitación por parte de la Federación Argentina de Entidades Democráticas Anticomunistas a un grupo de hippies compuesto por Javier Arroyuelo, Mario Rabey, Rafael López Sánchez y Tanguito, quienes supieron manejar con altura esa comprometida situación. La conversación que mantuvieron quedó registrada por un magnetófono de bobina abierta. Cuando Anibal Amadeo Tedesco le preguntó a Tanguito:
Tedesco -Ustedes dicen que no forman un grupo. ¿Por qué entonces se oye hablar de un grupo de Tanguito?.
Tanguito -De repente vos estás en una plaza, con una guitarrita, como he estado yo. Hay 20 personas, agrupadas o no, pero están allí. Yo nunca dije que el grupo es mío; recién ahora me entero de eso.
Fuentes cercanas a Tanguito afirman que una fan llamada Mariana fue la musa que inspiró canciones como "Amor de primavera" (cuya letra pertenece realmente a Hernán Pujó), "Natural" y "La princesa dorada". Cuando Tanguito murió, Mariana partió sola rumbo a Brasil y en la actualidad se desconoce su paradero. Pero otras fuentes, igualmente cercanas, sostienen que su gran amor fue Marcela, una chica algunos años mayor que él, culta y perteneciente a una familia de clase alta del barrio de Palermo. Ya desvinculada sentimentalmente de Tanguito, emigró a Río de Janeiro, Brasil, al menos un año o dos antes de su trágica muerte. En ese país formó una familia, regresando más tarde a Argentina, donde reside desde entonces.
En la nota del diario Página 12 del 26 de noviembre de 1989, sobre la filmación de la película Tango feroz: la leyenda de Tanguito, (presuntamente inspirada en la vida del cantautor), cuyo elenco aún no estaba definido, pueden leerse estas declaraciones de su director, Marcelo Piñeyro:
"El actor Jorge Diez encarnará a Tanguito ... A su lado estará Sofía Viruboff, como Marcela, el gran amor de Tango (...) aunque algunos viejos amigos recuerdan otras parejas, como Susana o una rubia llamada Silvita (...) Marcela provenía de una familia de dinero, conocía la lucha estudiantil y había viajado a Europa. Era lo opuesto a Tango, cuya rebeldía no era tan intelectual, más bien brotaba de sus tripas".
Tanguito fue convocado por el sello RCA para grabar un sencillo el 18 de enero de 1968, acompañado por la orquesta de Horacio Malvicino. Se registraron dos temas: "La princesa dorada", de Tanguito y Lernoud y "El hombre restante", compuesto en colaboración con Javier Martínez. El disco salió a la venta el 4 de abril, bajo el seudónimo artístico de Ramsés VII, pero no tuvo repercusión, lo que provocó la ruptura del contrato. Poco después, Tanguito se relacionó con la recién creada discográfica Mandioca, que dedicaba íntegramente su catálogo a la música que entonces se llamaba progresiva y, más tarde, se renombraría como "rock nacional". De esas grabaciones saldría luego su LP Tango, editado por Talent, el sello continuador de Mandioca.
Hasta mediados de 1968, Tanguito, al igual que muchos jóvenes de la época, había consumido marihuana y pastillas, pero no otras drogas más duras. Sin embargo, a partir de entonces, se aficionó a inyectarse anfetaminas. Al mismo tiempo, se fue alejando de sus amigos músicos que compartieron La Cueva con él. Los siguientes párrafos pertenecen a un artículo de Claudio Gabis, guitarrista de Manal, publicado en el diario Página 12 del 29 de noviembre de 1989:



"Lo conocí (cumpliendo rigurosamente con la leyenda) en La Perla del Once (...) Lo recuerdo sentado con uno de sus "Valerios" (una variante del eterno oficio de escudero) en una mesita al fondo del salón, visiblemente aislado del numeroso grupo que copaba una larga mesa diez metros más allá (...) Me llamó la atención, también, su separación del resto de la gente".
En 1970 Tanguito aceptó grabar un disco para Mandioca. Se habían reservado varias fechas en los estudios TNT de la Calle Moreno. En sus salas (muy bien equipadas tecnológicamente para la época), se gestaron discos de Moris, Manal, Almendra y Vox Dei. A Tanguito se le ofreció la posibilidad de elegir que músicos iban a acompañarlo, y su decisión fue que lo hicieran Javier Martínez, Claudio Gabis y Alejandro Medina, es decir: Manal. En la primera y segunda fecha previstas, Tanguito no acudió al estudio. Los integrantes de Manal lo esperaron, pero este nunca llegó. Solo vino a la tercera fecha, pero solo estaba presente amigo Javier Martínez. Tanguito, por lo tanto, grabó solo con su voz y su guitarra los temas: "Natural", "Amor de Primavera", "La balsa", "Todo el día me pregunto" y los restantes que se incluyeron más tarde en su único álbum. A fines de la primavera de 1970, Mandioca publicó el compilado Pidamos peras a Mandioca, en el que se incluyó su tema "Natural", que la crítica recibió elogiosamente. El siguiente párrafo pertenece a la sección "Discos" de la revista Gente del 3 de diciembre de 1970:
"Han logrado que [Tanguito] grabe su tema "Natural", donde muestra auténtica personalidad musical".
Hacia fines de 1970, la persecución policial se hizo más intensa. Tanguito fue detenido en numerosas ocasiones y, finalmente, enviado a prisión a la cárcel de Villa Devoto en febrero de 1971. Por último, fue internado varias veces en el Hospital Neuropsiquiátrico Borda, que había inaugurado un servicio de Drogadicción. Tanguito pasó allí muchos meses, y fue sometido a electroshocks y también a shocks insulínicos, un tratamiento que actualmente se ha eliminado por considerase dañino. En mayo de 1972 fue declarado judicialmente demente y trasladado a la Unidad Penitenciaria 13 del mismo hospital, destinada a criminales psicópatas.
En la madrugada del 19 de mayo de 1972, logró fugarse y consiguió llegar a la estación Palermo17 (conocida entonces como Pacífico), con la intención de abordar un tren del Ferrocarril General San Martín rumbo a su casa. Ese día, alrededor de las 10:50, Tanguito cayó a las vías, acabando su vida bajo las ruedas del tren en el puente sobre la avenida Santa Fe. Ya que el episodio jamás fue investigado, se ignora si su muerte se produjo de forma accidental, por suicidio o incluso homicidio, ya que varios de sus amigos siguen afirmando que alguien lo arrojó del tren. La noticia de su fallecimiento no fue recogida por ningún medio. Tenía 26 años.
En 1973, Talent, sello heredero de Mandioca, publicó los temas que Tanguito había grabado en 1970 en los estudios TNT. El disco, titulado simplemente Tango, no tuvo gran repercusión. En él se escuchan, además de las canciones, ruidos, toses y fragmentos de diálogos entre Tanguito y Javier Martínez. De hecho, el cantante de Manal dice al comienzo de la pista correspondiente a "La balsa": "En el baño de La Perla del Once compusiste 'La balsa'". La frase, repetida varias veces, provocó problemas con Nebbia, quién interpretó que se pretendía cuestionar su coautoría de la obra. El disco fue reeditado en 1985 (en plena fiebre del rock nacional) pero otra vez con poco éxito. Como curiosidad, en la primera edición del vinilo (Talent, 1973) las etiquetas del disco se encuentran invertidas: el "Lado 1" es el Lado 2 y viceversa.
En verano de 1993, se lanzó al mercado otra vez el álbum llamado Tango, esta vez en formato de disco compacto. Luego de veinte años una obra de Tanguito volvió a tener éxito, agotándose en poco tiempo la tanda de 5.000 copias, además, la banda sonora de la película de Marcelo Piñeyro Tango feroz: la leyenda de Tanguito vendió 30.000 discos
Miguel Grinberg afirmó que Tanguito, con sus letras líricas y sencillas, fue uno de los impulsores del uso del castellano en la música de rock. La crítica, por su parte, lo trató elogiosamente. La revista La Bella Gente, en su número 13 (diciembre de 1970) publico este comentario sobre su tema 'Natural', incluido en un compilado de Mandioca:
"Tanguito logra aquí, posiblemente por primera vez, llevar al disco toda la autenticidad y el feeling con que solía cantar en las plazas de Buenos Aires. Es la revelación de este disco: "Natural" es un tema simple y muy hermoso: Tango —algo ronco, lo cual le queda muy bien— tiene un mensaje musical nuevo y algunas otras cosas para decirnos. Merece ser escuchado".
Los temas de Tanguito han sido interpretados por otros artistas: "La Balsa" ha tenido varias versiones y "Amor de primavera" fue tocado por Invisible. Para muchos, sobre todo después del éxito de la película de Marcelo Piñeyro, "Natural" se ha convertido en un himno al amor, y "El despertar de un refugio atómico" en el testamento póstumo del cantautor.



Ah, sólo quiero viajar no sé dónde iré
sólo puedo puedo divagar
porque lo demás está prohibido
Yeah Oh, yeah
Camino por el sueño,
extasiarme en sueños,
soñar despierto.
Hoy sólo quiero estar conmigo,
tres puntos suspensivos.
Quiero decir tantas cosas
pero de qué sirve,
si un dormido les habla a otros,
a otros dormidos,
sólo para que sueñen mejor.
Y nuevamente en la ruta,
ruta de mis sueños,
comenzaré a hacer uso
uso de mi dedo, de mi idea.
Yeah Oh, yeaaaaah.
Existen muchas anécdotas extravagantes en la vida de Tanguito.
En cierta época se lo reconocía fácilmente porque caminaba por las calles del centro de la ciudad de Buenos Aires vestido con una malla de baile (un disfraz de arlequín, más precisamente) y una media de nylon en la cabeza, ya que su pelo era rizado y el quería "plancharselo", al estilo beat inglés.
Emprendía largos viajes en taxi para recorrer la Capital, pero nunca pagaba.
El siguiente párrafo está extraído de un artículo de Claudio Gabis publicado en el diario Página 12.18
"Por eso estaba en capilla, y a pesar de quererlo, se lo mantenía alejado ... Recuerdo la insistente frase: No te acerques a esta mesa, loco, porque siempre nos quemas ... y entonces dirigía un último intento, por ejemplo hacia mi, que era nuevo: -¿No me prestás cinco pesitos, Claudio, que mañana te los devuelvo?".
Su forma de ser era algo desprolija, Grinberg dijo al respecto: «El tipo [Tanguito] cobró la guita [‘dinero’, en lunfardo] de 'La Balsa', que en esa época era una cantidad alucinante. Fue a una disquería y dijo: «Déme el mejor grabador, el mejor tocadiscos y todos los discos que tenga...», una montaña así de discos importados. Se metió en un taxi... ¡y cuando bajó se lo olvidó todo arriba!».
Estando escaso de dinero, prometió a unos amigos que haría que un policía le diera dinero. No le creyeron, pero Tanguito se acercó al oficial, le habló, y finalmente obtuvo lo que quería. Invirtió ese dinero en comprar un sándwich para sus amigos en La Perla del Once.
Una vez, al bajar de un colectivo de la línea 5, comprobó azorado que se había olvidado la guitarra en el asiento. Subiendo desesperado al ómnibus siguiente, hizo descostillar al conductor al ordenarle: «¡Siga a ese colectivo!».
Su forma de hablar también era curiosa:
Tango era un personaje... Una vez unos policías lo pararon en Pueyrredón y Córdoba. Le preguntaron dónde vivía. Dijo: “Caseros City”. “¿Ocupación?” “Musician”. “¿Adónde se dirige?” “Le Cave...”. Mezclaba todo.
Javier Martínez.
Su amigo Grinberg recuerda los maltratos a los que era sometido:
Tanto se habla del amigo Tango, y sin embargo yo lo recuerdo como uno de los tipos más maltratados de La Cueva. Maltratado, ¿cómo lo puedo explicar...? Él vivía lejos, en Caseros, entonces andaba siempre con su bolsita, con las medias, una camisa blanca, con todas las cositas que llevaba. Y, bueno, era usual que le escondieran la bolsita en La Cueva. ¿Viste que en el secundario siempre hay un tipo al que todos tienen de punto?. Bueno, Tanguito era el punto de La Cueva. Yo me acuerdo, de noche, tarde, que se tenía que ir, y pedía la bolsa, pedía la bolsa. Y me acuerdo de dos o tres noches, de una ronda de ocho o diez tipos pasándose la bolsa como jugando al vóley, y con Tango en el medio, tratando de agarrarla y diciendo: `Che, por favor, me tengo que ir...´. Me acuerdo las verdugueadas de los cueveros hacia Tango.
Miguel Grinberg
Moris relata, con respecto a la persecución policial que sufría el artista:
Golpeó mi puerta un oficial de la policía. Me preguntó si era amigo de Tango, y por supuesto le dije que sí. El policía me dijo: «Mire, nosotros andamos buscándolo a pesar de que sabemos que en el fondo es un buen tipo. Lo suyo no es un problema personal: es un problema social».
Moris
Un rasgo negativo de la personalidad de Tanguito era su tendencia a pedir y no devolver, y su costumbre de apropiarse del trabajo ajeno. Siempre dijo ser el autor de la canción "Errol Flynn", que estuvo muy de moda en 1968 y que en definitiva no era suya, sino de Moris, Pajarito Zaguri y Giannoni.
La letra de 'Amor de primavera' no es de Tanguito sino de Hernán Pujó. Pujó no figuró en el crédito porque Tanguito no lo puso, como tampoco me hizo figurar a mí en 'La princesa dorada'. Yo lo conocía como la puta madre [argentinismo por ‘muy bien’], pero nunca supe si se hacía el sota [el desentendido] o si era un turro [mala persona], aunque fuera a un nivel muy lindo.
Pipo Lernoud.
Era capaz de afanarte [‘robarte’, en lunfardo] la viola [‘guitarra’, en jerga musical]. Decía: «A ver, prestámela que voy a tocar a lo de un amigo que vive a dos cuadras...». Se iba, y cuando lo veías de nuevo y le preguntabas sobre la viola, te contestaba: «Ah, no, vos sabés que me la pidió un primo mío que se iba a Mendoza...».
Miguel Grinberg.



1 comentario:

  1. ¿Sabias que sale la edición 2013 del libro de Víctor Pintos: Tanguito, la verdadera historia?
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