Ella es cualquier cosa menos una damisela en apuros, aunque luzca menuda, tímida, casi frágil y pese a que sus compañeros de oficina, de largos y gruesos bigotes, cruzan silencios cómplices cada vez que llega y risitas en cuanto se va. Desde su primera semana de trabajo en una comisaría londinense de 1973, la subalterna policial Jane Tennison muestra que es pura convicción. El desafío iniciático de una chica de carácter duro que debuta en un universo de hombres con pistolas es el nudo que subyace a lo largo del primer caso de Prime Suspect 1973, la miniserie británica que la señal Film & Arts estrenará hoy y que es secuela de Prime Suspect, la clásica serie policial inglesa que protagonizó Helen Mirren entre 1991 y 2006. Claro que se trata de zapatos de alta gama y difíciles de llenar: el peso específico de Mirren no sólo pasa por las 15 temporadas de liderazgo policial en Prime Suspect, sino también por su propio y estelar recorrido por fuera de la serie, que en su aspecto cinematográfico incluye premios en Cannes, en los Globos de Oro y los Oscar. La actriz encargada de personificar la versión novata de la agente Jane Tennison es Stefanie Martini, cuya trayectoria incluye una participación en otra precuela detectivesca inglesa, la sabrosa Endeavour, precuela del hit Morse. Los ojos profundos, soñadores de Martini generan un divertido contraste con la mirada profunda, insomne de Mirren: 20 años investigando homicidios deberían poner un poco agrio a cualquiera. 
Es inevitable situar a Prime Suspect 1973 en la saga de “retro-policiales” británicos del último lustro, un universo de eficaces series inglesas sobre crimen que suponen toda una declaración de nostalgia por los contextos vintage y que ambientan los delitos y sus correspondientes investigaciones en distintas décadas del siglo XX. Y así como la ucrónica SS-GB viajó a los ‘40, la Maigret con Rowan Atkinson y la inocente Grantchester volvieron a los ‘50 y Endeavour retrotrajo las comisarías hasta los 60; con Prime Suspect 1973 le llegó el turno a los 70. PáginaI12 entrevistó al guionista británico Glen Laker, cuyo historial incluye otra serie policial con protagónico femenino, Vera, y que fue el responsable de escribir los seis episodios que conforman la temporada debut de Prime Suspect 1973. 
–¿Qué aspectos buscó respetar de la versión original de Prime Suspect y qué cuestiones decidió modificar? 
–Había una base sólida en Tennison, la excelente novela de Lynda La Plante, y traté de permanecer fiel a esa versión de la joven Jane Tennison. La serie se ubica en el primer mes de Jane como una subalterna a prueba en la fuerza policial, mientras busca la manera de involucrarse más profundamente en la investigación. A medida que avanzan los seis episodios de la serie, Jane va incorporándose en la primera línea de la pesquisa, por lo que va acercándose al personaje que se conoce de la serie original.  
–En la serie hay numerosos guiños de época, desde la música hasta los cuidados diseños de bigotes. ¿Cómo afectó sus guiones esa ambientación en los 70? 
–Disfruté mucho de escribir una historia policial donde no hay teléfonos móviles ni Internet. Significaba que los personajes tenían que ser mucho más prácticos. Fue ese mismo trabajo “manual” de la Policía con el que crecí, cuando veía en programas de televisión en los años 70 y 80. Así que me sentí como en casa a la hora de escribirlo. Además, trabajé con un asesor policial que estuvo en las comisarías de los 70, lo que me ayudó a dirigir la investigación en la dirección correcta. Y gracias a la dirección artística y el vestuario, ver la serie es como retroceder en el tiempo. Realmente te lleva a la Londres de 1973. La música también juega un papel importante; mientras escribía la serie, escuché un montón de música de los 70: Joe Cocker, Cat Stevens, T-Rex, un poco de Motown, también. Me emocionó cuando escuché a muchos de esos artistas en la banda sonora que quedó en la serie.  
–¿Fue difícil no tener a Helen Mirren en la cabeza al escribir Prime Suspect 1973? ¿O, de hecho, la tuvo todo el tiempo? 
–La actuación de Helen Mirren en Prime Suspect fue tan icónica que era imposible no pensar en ella al escribir la precuela. En la serie original había una alquimia perfecta entre su interpretación y las historias; algo muy difícil de conseguir. Pero cuando escribí los guiones, nuestra versión de la joven Jane Tennison se convirtió en un personaje en sí y las comparaciones con Helen Mirren se detuvieron. La precuela tiene su propia identidad, lo que podría decepcionar a las personas que esperan una especie de “Helen Mirren, sus primeros años”. Pero en realidad era la manera correcta de pensar la serie. Queríamos que nuestra Jane existiera en su propio mundo. Después de todo, todavía está a dos décadas de convertirse en jefa del Departamento de Investigación Criminal y tiene un largo camino por recorrer. Por supuesto, me ayudó el hecho de heredar un fuerte elenco de personajes. Y en cuanto a Stefanie Martini, ya se hablaba de ella cuando me sumé al proyecto, lo que me permitió ponerle una cara al personaje desde el comienzo. Yo había visto sus actuaciones en Endeavour y Emerald City, así que la tuve en mente al escribir el personaje. Fue impactante cómo Stefanie desarrolló su Jane durante el curso de la serie, y pasar de ser una aprendiz inocente, a una profesional capaz de solucionar crímenes ásperos.  
–La idea de una mujer que se abre camino en un contexto con mayoría masculina siempre formó parte del universo de Prime Suspect. ¿Cómo trabajó usted la cuestión del sexismo en la policía? 
–El sexismo en la década del 70 era muy fuerte, especialmente en lugares como la Estación de Policía de Hackney, la de la serie. Las mujeres-policía eran todavía algo así como una novedad a principios de los 70. La igualdad salarial recién se introdujo en la policía tiempo después, por lo que las alguaciles no eran realmente vistas ni recompensadas como iguales en el lugar de trabajo. Pero en la serie buscamos que nuestras mujeres-policía, tanto Jane como Kath, se elevaran por encima de la cuestión del sexismo. Queríamos evitar mostrarlas como simples víctimas. Nos pareció importante que trataran el sexismo como una molestia y que su reacción fuera parte de su técnica de supervivencia: no iban a dejar que las afectara. Además, por supuesto, la ironía de la serie es que las mujeres-policía suelen estar un paso adelante de sus colegas masculinos en la investigación.