Universal Channel acaba de estrenar la segunda temporada de Shades of Blue (va los jueves a las 22). Serie protagonizada y producida por Jennifer López, que sitúa a la diva en el universo de Martin Scorsese. Su Harlee Santos es una policía corrupta y, a su vez, una soplona como los personajes de Los Infiltrados. Y también hay varios octanajes de Buenos Muchachos por la presencia de Ray Liotta quien encarna al teniente Matt Wozniak, el mandamás del precinto 64 de Brooklyn. “Creo que es un buen hombre que hace cosas malas. Sí. Es un tipo con el que te podrías sentar a tomar una cerveza y sentirte cómodo, pero si le hacés algo malo o algo que lo enoja, es muy rápido con su arma y con los puños. Es un hombre de la calle, realmente. Un tipo de familia muy intenso y nervioso”, lo definió el actor. 
Durante la primera temporada, esa comisaría era la tapadera para toda serie de ilícitos. Wozniak  reclamaba lealtad para “la familia” y lideraba a los suyos como un padre estricto y bonachón. De todos los que conformaban su escuadrón, Wozniak ponía las manos en el fuego por la mujer que decidió delatarlo al FBI. Estos trece episodios seguirán marcados por la relación entre Wozniak y Santos. Se mantienen los soplones, los  malos policías, las morales grises, y una López siempre de escote tratando de redimirse. Lo novedoso serán las vendettas y vueltas de tuerca inesperadas, pues Wozniak y Santos volverán a trabajar juntos. “Básicamente yo estoy enojado con ella y ella está enojada conmigo”, avisó Liotta.