jueves, 29 de junio de 2017

Santa Emma de Gurk

Santa Emma de Gurk

En Gurk, en el territorio de Carintia, santa Emma, condesa, que vivió cuarenta años como viuda y dio muchas limosnas a los pobres y a la Iglesia. 
patronazgo: patrona de los niños; protectora de los ojos, dolores de cabeza, demencia, epilepsia y enfermedades en general.
 La pequeña ciudad austríaca de Gurk, en la Carintia, que dio un título arzobispal, tuvo su origen en un doble monasterio y una iglesia fundados por Emma o Hemma, a mediados del siglo once. Por parte de su madre, Emma estaba emparentada con el emperador san Enrique, en cuya corte se educó bajo la tutela de santa Cunegunda. Más tarde, se casó con Guillermo, el landgrave de Friesach, y la unión fue muy feliz. La pareja tuvo dos hijos, Guillermo y Hartwig; cuando crecieron, el landgrave los puso a cargo de la administración de las minas que eran base de su fortuna. Los mineros eran hombres rudos, violentos y pendencieros, y los jóvenes hermanos se veían en dificultades para gobernarlos, a no ser que recurriesen a castigos muy severos. Cierta vez en que el conde Guillermo mandó que fuese ahorcado un minero, los compañeros del ajusticiado se rebelaron y, en un motín tumultuoso, asesinaron a los dos hermanos. La trágica noticia llegó al castillo y, mientras Emma se abandonaba a su profundo dolor, el landgrave enfurecido lanzó improperios a diestra y siniestra y juró que mataría a todos los rebeldes con sus mujeres y sus hijos. Sin embargo, los consejos de sus amigos le calmaron y desistió de su venganza.
 Emma recurrió al auxilio de Dios con sus fervientes plegarias y logró que su marido perdonase a todos los rebeldes, a excepción de los dos que habían cometido los asesinatos. Entonces, el landgrave emprendió una peregrinación a Roma, por consejo de Emma; pero en el camino de regreso contrajo una enfermedad y murió, a corta distancia de su castillo. Ya sin esposo y sin hijos, la desventurada Emma entregó sus bienes y el resto de su vida al servicio de Dios y del prójimo. A más de prodigar las limosnas entre los pobres, fundó varias casas religiosas, de las cuales, la principal fue el monasterio antes mencionado. Se hallaba en los terrenos que eran propiedad de la viuda del landgrave, y el castillo de Gurkhofen formaba parte del edificio de la comunidad. En los dos establecimientos, separados por completo, se hicieron las instalaciones necesarias para acomodar a veinte monjes y setenta monjas. Las dos comunidades se turnaban para la laus perennis (es decir, el canto del oficio día y noche, sin interrupción). Se dice que la propia santa Emma recibió el velo en Gurk. Murió alrededor del año 1045 y fue sepultada en la iglesia de Gurk.
 No obstante que se sabe a ciencia cierta que fundó el monasterio de Gurk, la vida de santa Emma podría haber sido diferente a como se relata en la narración tradicional, que hemos reseñado: podría haber sido ella la que pertenecía a la familia Friesach y, al quedar viuda del conde Guillermo de Sanngau, en 1015, conservar junto a sí a su hijo. Veinte años después, éste habría sido muerto en el campo de batalla, y entonces Emma inició sus obras de caridad y sus beneficios a la religión.
 Emma de Gurk (algunas veces escrito Hemma ou Gemma) - (nació hacia el año 980 - murió hacia el año 1045 ; fechas inciertas) es una santa viuda, fundadora de varios monasterios en Austria.
 Emma era parte de una familia noble de Austria, emparentada con Enrique II del Sacro Imperio Romano Germánico. Portaba el título de condesa de Friesach-Zeltschach desde su nacimiento y había sido presentada a la corte imperial de Bamberg por santa Cunegunda.

Emma contrae nupcias con el conde Wilhelm de Sanngau con el cual tuvo 2 hijos: Hartwig y Wilhelm. Utilizaba su fortuna para hacer frecuentes limosnas a los pobres y era tan buena y benevolente hacia todos ellos, que ya era considerada como una santa en vida. Además, hizo construir una decena de iglesias.

El mismo día, pierde a su esposo y a sus hijos, quienes fueron asesinados. Después de eso, en 1043, funda un monasterio benedictino en Gürk, en Carinthie, donde ella se retira hasta el final de sus días.

Desde 1174, Emma está enterrada en la cripta de la catedral de Gurk. Antonio Corradini, artista italiano, esculpió un bajorrelieve en mármol sobre su tumba, representando el momento de su muerte.

Es gracias a ella que también pudo erigirse la abadía para hombres de Admont, en 1074.
 Pocos años después de su muerte, al momento de abrir su tumba, se descubrió su cuerpo reducido a polvo, a la excepción de su mano derecha, la que había dado tan generosamente limosna a los pobres.
 Santa Emma no es solamente venerada en Austria, sino también en Eslovenia. Durante más de 300 años, los fieles han ido en peregrinación a su tumba, en la catedral de Gurk, aumentando en el cuarto domingo de Pascua. En el siglo XX, estas peregrinaciones se vieron interrumpidas por razones políticas, las cuales actualmente se han retomado desde hace poco.
 Beatificada el 21 de noviembre de 1287 por el Papa Honorio IV.
Canonizada 800 años después el 5 de enero de 1938 por el Papa Pio XII  
Emma es representada vestida con regios vestidos de noble dama, llevando en sus manos una maqueta de iglesia, o vistiendo un hábito de religiosa con una rosa, o en el momento de distribuir limosnas a los pobres.
 Nació sobre 983, en la noble familia condal Friesach-Zeltschach, parientes de San Enrique Emperador (13 de julio), en cuya corte creció, llamando la atención por su caridad, prudencia y piedad. De su infancia se cuentan leyendas como que por el olfato podía saber donde estaban celebrando misa y si ya había sido consagrada la Hostia. En 1010 se casó con el piadoso conde Guillermo de Sann, y tuvieron dos hijos, Guillermo y Hartwig. Ambos esposos eran piadosos y amantes de la caridad con los pobres. Construyeron y embellecieron varias iglesias, fundando canonjías y hospitales en algunas de ellas.
Sus hijos estaban a cargo de unas minas de plata y hierro que la familia tenía, pero no eran buenos administradores, y sus malas acciones provocaron una revuelta de los siervos, que asesinaron a ambos jóvenes. Por contrición de aquel pecado hacia sus hijos y por los pecados de sus hijos, Emma emprendió una peregrinación a Roma. En 1036 su marido también fue asesinado por orden del conde Adalbero de Eppenstein, por meras razones políticas. Sin embargo, una leyenda surgió diciendo que había sido asesinado a la vuelta de dicha peregrinación romana. Guillermo había pedido refugio a un agricultor, que, viendo sus ropas ajadas por el viaje, le mandó a dormir al establo. Esa misma noche el conde murió por agotamiento, y por la mañana el agricultor y un guarda de bosques hallaron el cuerpo, revisaron las ropas y vieron su sello. Avisaron a Emma, y esta, como no habían elegido aún donde situar el panteón familiar, subió el cuerpo a un carro tirado por bueyes y donde estos se detuvieron por tercera vez, allí fue sepultado. En 1043 Emma mandó hacer una bellísima capilla sobre el sitio de la tumba plantando tres árboles, como recuerdo a su marido y sus hijos. La tradición quiere que los árboles que allí hay son los mismos que plantó la santa.
Ya viuda y sin hijos a los que dar herencia, Emma se consagró enteramente a la caridad. Todas sus posesiones las donó al obispado de Salzburg, que construyó varios monasterios y hospicios con la inmensa fortuna. Fundó una hermosa abadía benedictina en Gurk, que fue consagrada en 1043. Una leyenda cuenta que mientras se construía la iglesia, algunos trabajadores se quejaron de que no se les daba un salario justo. Entonces Emma puso ante ellos una bolsa de oro, de la que cada cual podía tomar lo que considerara correcto, según el trabajo realizado. Pero he aquí que a aquellos que tomaban más de lo que les correspondía, le desaparecían las monedas de las manos, y aquellos que tomaban menos, las monedas les aumentaban ante sus ojos. En esta abadía entró Emma como religiosa el mismo día de la consagración. Allí se venera una piedra en la que la tradición local dice que Emma se sentó antes de abandonar el mundo. Es costumbre que las mujeres embarazadas se sienten allí para pedir protección para sus hijos, e igualmente se sienta a los niños pequeños pidiendo la intercesión de la santa.
Emma subió al cielo el 29 de junio de 1045, a solo dos años de su vida monástica. En 1174 sus reliquias fueron trasladadas a la catedral de Gurk. En 1228 se comenzó a anotar los milagros que ocurrían por su intercesión junto a sus veneradas reliquias. En 1287 se le beatificó formalmente. La canonización no llegó hasta 1938, luego de siglos de trámites y parálisis del proceso, por diversas causas, accidentales (en 1469 se suspendieron todos los procesos por la peste en Roma) o políticas (en 1724 fracasó por las fricciones entre Roma y Austria) En 1938 se firmó el decreto de canonización, pero la ceremonia no se llevó a cabo por la anexión de Austria a la Alemania nazi. En 1940 se hizo efectiva. Aún así, su culto continuaba en Gurk, promovido por los redentoristas desde el siglo XIX, ellos lograron la canonización y mantienen viva la devoción. Además de lo mencionado antes, se le invoca para obtener la fertilidad, pasando por la cripta, debajo de su sepultura y besando un anillo que pende de las reliquias. También se le invoca contra los males oculares.

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