Cristina Fernández de Kirchner continuó en el municipio de Lincoln sus actividades de campaña de cara a las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias que se celebrarán el 13 de agosto. La precandidata a senadora nacional por la provincia de Buenos Aires mantuvo la tónica de otras apariciones proselitistas, sin presencia de los medios ni de grandes multitudes de simpatizantes, priorizando el diálogo cara a cara con trabajadores, productores y otras víctimas de la crisis económica desatada por el gobierno de Mauricio Macri y recorriendo distritos que resultaron adversos al kirchnerismo en los últimos turnos electorales.
Ayer, la ex presidenta visitó un tambo en Lincoln, un partido mayormente rural en el oeste bonaerense, donde dialogó con el dueño sobre la situación del sector lechero, que zozobra porque los costos de los insumos aumentaron un 300 por ciento desde diciembre de 2015, cuando Macri llegó al poder y ordenó una súbita devaluación. En diálogo con CFK, los productores identificaron los elementos que más aumentaron su costo como el gasoil, la electricidad y el alimento para las vacas. A esto se suma la caída del consumo de leche, que impacta directamente en esa zona.
Los productores sostuvieron que “la devaluación provocó un fuerte aumento del alimento para los animales, bajando considerablemente el margen de rentabilidad y en algunos casos el cierre total de los establecimientos lecheros”, informaron desde Unidad Ciudadana después de la recorrida. Luego de la visita al tambo, la ex presidenta se reunió con el presidente de la Sociedad Rural local, Aníbal Fernández (sin relación con el ex funcionario), y otros productores locales que trazaron un panorama similar al del productor lechero. Más de 500 vecinos y militantes se acercaron a saludarla. 
Durante la recorrida, estuvo acompañada por intendentes de localidades vecinas como San Antonio de Areco, gobernada por Francisco “Paco” Durañona, o Pehuajó, administrada por Pablo Zurro, el candidato a diputado provincial por la segunda sección electoral Mariano Pinedo y concejales y precandidatos a concejales linqueños y de otras localidades de la zona, como Junín. En casi una hora de diálogo, la ex mandataria les replicó el mensaje que había dado antes en el lanzamiento de su candidatura en Mar del Plata: les pidió que escuchen a los vecinos antes que intentar convencerlos, y que hagan énfasis en la realidad cotidiana y los cambios que sufrió durante los últimos años.
Por ahora, la campaña de Fernández de Kirchner consiste en este tipo de actividades de pequeña escala, con poco o sin preaviso, sin presencia de los medios y reflejado únicamente por los comunicados oficiales de Unidad Ciudadana y las redes sociales de los candidatos. Además, se priorizan aquellas zonas de la provincia donde el kirchnerismo es oposición, para captar votos que no acompañaron al Frente para la Victoria en 2015. Así fue en San Martín, uno de los pocos distritos donde el jefe comunal responde a Florencio Randazzo; en Mar del Plata, donde gobierna un aliado de Cambiemos y ayer en Lincoln, administrada por el radical Salvador Serenal.
En la misma tónica, otros candidatos recorrieron otras localidades. Es el caso de la precandidata a diputada nacional Mónica Macha, que estuvo en Pergamino recorriendo emprendimientos textiles perjudicados por la apertura de importaciones y la caída del consumo. Además se reunió con un grupo de vecinas de esa ciudad con las que dialogó sobre la lucha por la igualdad de género. Además, la referente de Nuevo Encuentro cuestionó en las redes sociales la decisión del gobierno de Mauricio Macri de “dar de baja 231.542 Asignaciones Universales por Hijo”, tal como evidencian los datos oficiales publicados por Anses. “Cada vez más pibes dejan de estudiar para trabajar y acompañar en la dura situación económica de las familias”, por lo que dejan de percibir el beneficio, explicó.