lunes, 24 de julio de 2017

San Charbel Makhluf

San Charbel Makhluf

Nombre libanés de etimología desconocida (1820-1898) Presbítero. Nació en Biqa Kafra, población cercana a Beirut, Líbano; fue bautizado con el nombre árabe de Youssef, en español, José (del hebreo, "Dios acrecentará").    Su padre murió en 1831 y su madre, Brígida, contrajo nuevas nupcias en 1833 con Lahhoud Ibraim, quien trató a los hijos de Brígida con amor excepcional. Lahhoud cursó estudios teológicos y recibió el diaconado. Youssef cursó sus estudios en la escuela parroquial de. Biqa Kafra. Desde pequeño mostró su preferencia por acercarse a Dios en la soledad y el silencio del campo, cuando cuidaba del rebaño familiar.    A menudo se retiraba a una gruta para rezar. Su devoción a María Santísima fue célebre. Pese a la insistencia de sus familiares, el joven Youssef ya definía su vocación sacerdotal y la castidad como ofrenda de pureza al Señor. En 1851, sin avisar a sus familiares, se encamina al monasterio de Nuestra Señora de Mayfouq, donde profesa en la vida monástica adoptando el nombre de Charbel, en honor a un santo monje maronita del siglo IV. Continúa sus estudios sacerdotales en el monasterio de San Marón, en Annaya.    Cursa estudios de filosofía y teología en el convento de San Cipriano en Kfifan, al norte de Líbano (1853-1859); siempre destaca por su recogimiento y humildad. Tuvo como maestro al sacerdote maronita san Nematallah Al Hardini (14 de diciembre), conocido como el Santo de Kfifan. Recibe la ordenación sacerdotal en 1859, en la residencia de la sede patriarcal de Bkerke, Monte Líbano.    Ejerce su ministerio en el monasterio de Annaya, donde sólo vive dieciséis años, ya que solicita a sus superiores permiso para retirarse a la vida eremítica; al aceptar su propuesta, ingresa en la ermita de San Pedro y San Pablo, cercana al monasterio. Se distingue por su proverbial silencio, su dedicación al estudio de las Sagradas Escrituras, su fervor al rezar y su amor al Santísimo Sacramento y a María.    En su celda reinaba el espíritu de pobreza: un cántaro con agua, una piedra como silla, por cama el suelo sobre una piel de cabra y una tabla por almohada en donde dormía a lo sumo tres horas. Vestía gastado hábito, aun en invierno. En el convento trabajaba en los viñedos y en las más humildes tareas. Manifestó el don de conocer conciencias, recordando a los fieles sus pecados. Entregó su alma al Creador en el citado monasterio.    En su sepulcro, su cuerpo permanece incorrupto, sin la rigidez habitual, y ocurren prodigios de luz. Canonizado en 1977 por Pablo VI (1963-1978). Primer santo oriental desde el siglo XIII. Llamado "el último de los grandes ermitaños". Iconografía: con el hábito de los sacerdotes maronitas y la cabeza baja, símbolo de humildad.

 Chárbel Makhlouf, también conocido como Youssef Antoun (José Antonio) (en árabe, شربل مخلوف Sharbil Majluf; Beqakafra, 8 de mayo de 1828-Annaya, 24 de diciembre de 1898), fue un asceta y religioso maronita libanés (en el siglo, su verdadero nombre era Yusef Antun Majluf (يوسف أنطون مخلوف), Yusef es el equivalente árabe de “José” y Antun lo es de “Antonio”).

Quedó huérfano de padre a la edad de 3 años, y quedó luego al cuidado de su madre, quien posteriormente se casó en segundas nupcias con un hombre devoto que sería después monje maronita (el hombre casado en el rito maronita, tiene acceso a ordenarse como sacerdote).

 En 1851, se trasladó a la localidad de Mayfouq, en cuyo monasterio maronita ingresó como novicio y recibió el nombre de Fray Chárbel, a la edad de 20 años. Permaneció también en Kfifane, donde recibió instrucción de su confesor, San Nimatullah Al-Hardini.

En el monasterio maronita de Annaya, donde vivió hasta su muerte, hizo los votos solemnes en 1853 y fue ordenado sacerdote en 1859.

Fray Chárbel se destacó por su amor a Cristo y su vida de oración, ayuno y sufrimientos, la predicación y por la taumaturgia (don de sanar enfermos) que, para los creyentes, continuó incluso después de su muerte.

 Chárbel, con 25 años de edad, se consagró en 1853 al Señor por los tres votos religiosos de obediencia, pobreza y castidad, y tuvo su plena consagración recibiendo, a la edad de 31 años, el sacramento del sacerdocio, el 23 de julio de 1859 en la sede patriarcal de Bkerke, por la imposición de las manos de Monseñor Yusef El-Marid.

En su vida sacerdotal, San Chárbel no hizo más que poner en práctica lo que había aprendido de su maestro espiritual y profesor de Teología, el Beato Nemtala El Hardini, cuando le dijo : "Ser sacerdote, hijo mío, es ser otro Cristo. Para llegar a serlo no hay más que un camino: ¡el del Calvario! Comprométase sin decaimiento. Él lo ayudará". Así Chárbel vivió su consagración religiosa y sacerdotal, imitando a Cristo el sacrificado y haciendo de su misa el centro alrededor del cual se cristalizaría su existencia como sacerdote ermitaño.

Dios llama al sacerdote como llamó a Abraham: "Deja tu tierra natal y la casa de tu padre, y ve al país que yo te mostraré. Yo... te bendeciré. Engrandeceré tu nombre y serás una bendición y por ti se bendecirán todos los pueblos de la tierra" (Gen 12, 1-3). Así Chárbel entendió la misión del sacerdote y dejó atrás casa, familia y tierra para dedicarse a ejercer el ministerio dentro de los límites de su vocación monacal. Su desprendimiento fue total, llegando al punto de rehusar a ir a su aldea para celebrar una misa en presencia de su madre, llamada Brigitte Chediac, la cual no pudo asistir a su ordenación sacerdotal. Pero el espíritu que lo determinó a tomar esta decisión, será siempre el secreto de su mística espiritual y el misterio de su santidad.

Siendo así que durante toda su vida ejerció su labor como sacerdote, librándose de las ataduras de la sangre para unirse a los lazos de la gracia y así ser dócil a la acción del Espíritu Santo.

 Chárbel Mahklouf murió en el monasterio maronita de Annaya, en la Nochebuena de diciembre de 1898, donde actualmente yacen sus restos incorruptos. Se dice que desde su tumba emana un líquido acuoso de sangre, siendo éste un caso de emanación milagrosa de sangre licuada o licuefacción, como los de san Jenaro de Nápoles, san Nicolás de Tolentino y de san Pantaleón en el Monasterio de la Encarnación de Madrid.

Fue beatificado en 1965 y canonizado en 1977, siendo desde ese año el primer santo del Líbano. Se convirtió en un santo antes que su maestro "San Nematalá Hardini".


Gran amante de la Eucaristía y de la Virgen Santísima

Martirologio Romano: San Sarbelio (José, Charbel) Makhluf, presbítero de la Orden de los Maronitas Libaneses, que, por amor a la soledad y para alcanzar la más alta perfección, dejó el cenobio de Annaya, en el Líbano, y se retiró al desierto, en el que sirvió a Dios día y noche, viviendo con gran austeridad, ayunando y orando (1898).

 Youssef (José) nació el 8 de mayo de 1828 en un pequeño poblado del Líbano llamado Biqa-Kafra. Era el quinto hijo de Antonio Makhlouf y Brígida Choudiac, sencillos campesinos llenos de fe. Dos de sus tíos maternos eran monjes en el monasterio de Quzhaya que distaba una hora de camino desde Biqa-Kafra. José los visitaba con frecuencia y se quedaba con ellos ayudando en los oficios divinos, participando en sus oraciones y cantos y escuchando sus sabios consejos.

Tenía veintitrés años cuando dejó casa y familia para entrar al monasterio de Nuestra Señora de Mayfouk de la orden maronita libanesa. Al recibir el hábito de novicio cambió su nombre por el de Chárbel, nombre de un mártir de la iglesia de Antioquía que murió en el año 107 bajo el imperio de Trajano. Cuando su madre y su tío se enteraron de su decisión, se dirigieron inmediatamente a buscarlo al monasterio tratando de convencerlo de que regresara. Finalmente, Brígida, también convencida de la vocación de su hijo, le dijo: Si no fueras a ser buen religioso te diría: ¡Regresa a casa! Pero ahora sé que el Señor te quiere a su servicio. Y en mi dolor al estar separada de tí, le digo resignada: ¡Que Dios te bendiga, hijo mío, y que haga de ti un santo...!

Desde joven había desarrollado una intensa vida interior y de oración que durante sus años de monje había madurado. Pronto se despertó en él la vocación por la vida eremítica que, de acuerdo con la tradición cristiana, se debe hacer viviendo en soledad. Se retiró a la ermita de San Pedro y San Pablo en Gebel an Nour (Montaña de la Luz) que tenía sólo dos habitaciones pequeñísimas y un oratorio también estrechísimo. Comenzó esta vida más austera en el año 1875 y la llevó durante veintitrés años. Se ejercitaba en diversas mortificaciones y en la oración continua; dormía sobre el suelo y comía una sola vez al día. Ordinariamente oficiaba la misa hacia el mediodía de tal forma que pasaba la mañana preparándose para el Santo Sacrificio y la tarde dando gracias a Dios. Vivía en el más absoluto retiro, del que sólo salía para atender alguna necesidad pastoral.

El 16 de diciembre de 1898 estaba celebrando la misa hacia las once de la mañana, cuando le sobrevino un ataque de parálisis en el momento de la consagración. Murió el 24 de diciembre y sus restos reposan en el monasterio de San Maron, actual meta de peregrinaciones y milagros incesantes. Fue canonizado el 9 de octubre de 1977 por el papa Pablo VI.

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